LOS MEXICANOS Y EL PAIS DE LAS MARAVILAS
Avelino Reyes Pech
Los empresarios podrán invertir en educación, pero no se trata de privatización. En esta nota que un medio local dio el carácter de principal de primera plana, el Señor Secretario de Educación de Veracruz soslaya el verdadero nombre de esa tentación lo cual no es sorpresa desde que los especialistas se pusieron al servicio del poder económico mundial. Con el Tratado de Libre Comercio se han empobrecido los campesinos y agricultores, pero las autoridades federales aseguran que México se ha beneficiado con ese Tratado en 14 años de vigencia y que es un tema intocable gracias a que muchos de los líderes campesinos que ahora hacen como que protestan parodian la canción pues “no estaban muertos, andaban de parranda” priista y por esa razón no tuvieron voz cuando un Presidente sólo preocupado por su imagen de modernista comprometió a México con el leonino tratado. El Sr. Calderón defiende capital privado en los recursos de la nación, el petróleo, porque como decía yo en una de mis colaboraciones, la majestad adorada hoy es el capital especulativo el encargado del poder ejecutivo federal está a su swervicio. Representantes de nuestro Estado laico sin pudor alguno se dejan retratar precisamente con políticos investidos como obispos de la iglesia católica sin más necesidad ni explicación que el menosprecio a nuestra historia nacional y la utilidad personal. Más de 60 ayuntamientos veracruzanos fueron desvalijados por ediles que dejaron el cargo por término constitucional porque saben que las leyes están hechas y peor interpretadas en beneficio de quienes llegan a los cargos públicos. Las autoridades educativas tienen un invierno y los maestros y padres de familia otro y por eso la hora de entrada a las escuelas se convirtió en comparsa previa a la semana del carnaval jarocho, o quizás no tanto, sino una muestra de que en ese campo “cada quien atiende su juego”. La legislatura de Veracruz integra una comisión para visitar mercados populares como ocurrencia para frenar alzas de precios de pequeños comerciantes mientras las grandes cadenas de tiendas no figuran en la agenda de los legisladores. El sindicato de PEMEX recibirá más de 135 millones de pesos para festejos tal vez para demostrar que en la industria petrolera que sostiene los gastos del gobierno hace falta dinero y hay que buscarlo entre los capitanes de la empresa privada. Los jilgueros de los monopolios radiotelevisivos defienden la libertad de expresión para manipular las campañas políticas mientras cierran sus puertas a los periodistas que hacen uso de esa libertad. Un rector es exhibido por cobrar en un mes lo que un mortal trabajador de otros servicios y de la propia universidad no ganaría en un año y quienes aprobaron ese sueldo se escudan en el silencio cómplice. Y aparte de esas noticias, los mexicanos vivimos en un mundo donde nada pasa
No cabe duda que los mexicanos vivimos en el país de las maravillas aunque sin la Alicia del cuento. Por algo el recientemente galardonado Fernando del Paso en su representativa obra del siglo pasado, Noticias del Imperio pone en boca de uno de los principales personajes: “en México además del caos, se veneraba a la nada, una nada de piedra. . .” y que Luis Spota en una de sus amenas novelas da vida al personaje europeo que descubre “Casi el Paraíso”
Xalapa, Ver. 13 de enero de 2008
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