Observador Ciudadano Tu página de inicio

EL PATRIMONIO ESTATAL, LA IGLESIA EN MANOS DE LUTERO

Avelino Reyes Pech


La debacle electoral y de imagen del Partido Acción Nacional ha vuelto más incierto el futuro político inmediato de Veracruz y del país, porque no sólo ha devuelto la vida a criterios de hacer política hegemónicos durante muchas décadas, sino que han fortalecido peligrosamente los poderes fácticos que han trastocado los más elementales conceptos de democracia y justicia social que fue lema extraído de lo que conocimos como Revolución Mexicana.


Las figuras fuertes de gobernantes, cuando carecen de contrapeso no han escrito las páginas más notables y bien recordadas de nuestra historia reciente, porque somos una sociedad caudillista en la práctica. En lugar de ciudadanos, alimentamos la práctica de hombres y mujeres que a cambio de asumir sus responsabilidades comunitarias, buscamos caudillos carismáticos y habilidosos para manejar a discreción nuestro patrimonio social. Tal parece que nos solaza la vida de súbditos con tal de que no tengamos que decidir responsablemente sobre nuestra vida colectiva.


Entre los resultados de esta cómoda convivencia, está la adulteración de conceptos cívicos que vemos y oímos a cada paso. Cito algunos ejemplos: los funcionarios que asumen una responsabilidad ya no rinden protesta de cumplir, sino que toman la protesta (vaya paradoja) y así lo citan nuestros reporteros de la fuente correspondiente. La función mandataria (el que cumple los mandatos) de los gobernantes se mudó a la de mandante (el que manda); el que manda en un Estado o en el País; en lugar de ser el último (el más humilde, discreto) de los militantes de su partido político, es el primero y le llaman así: el primer. . ; los que tienen el deber cívico y político de decidir, han cedido a su caudillo ese privilegio y esa responsabilidad.


En este tenor, ¿qué de raro tiene que las dependencias públicas, que sostienen los impuestos de los súbditos, perdón, los ciudadanos, digan y hagan sus antojos o desantojos, o no hagan algo para cumplir los deberes para los que fueron puestos en done están? ¿Por qué debería de asombrarnos la noticia de hoy de que la Secretaría de la Función Pública obstaculiza con artilugios el acceso público a las declaraciones patrimoniales de expresidentes de la república? ¿Hay alguna diferencia de actitudes entre un partido gobernante y otro?


Si las leyes y los encargados de aplicarlas estuvieran al servicio de los intereses ciudadanos, responderían con celo al escrutinio público y no harían lo contrario, convertir en asunto privado lo que debe ser interés público. En México, muchos de los funcionarios transitorios, alquilados para administrar los bienes públicos, han puesto éstos al servicio de particulares de élite. Resulta así que la administración pública sirve a la privada, que el enemigo está en casa, que equiale a la iglesia en manos de lucero.


En este mismo tenor, no es singular que en Veracruz, el patrimonio de la sociedad esté en el campo veleidoso de funcionarios que al parecer, tomaron protesta en vez de rendir cumplirla y lo hicieron ante la persona que los llevó hasta donde están y nos ilustren ahora con que si las cuentas de las oficinas de gobierno no descuadran mucho, el patrimonio no ha sido dañado, o como decía un alburero amigo: ¡qué tanto es tantito! La persona que por nombramiento y concepto cívico debe ser celosa guardián del patrimonio de todos los veracruzanos nos ilustra que si es tantito, no pasa nada, es decir, que para que alguien para pueda ser calificado por homicidio debe ser magnicida, es decir, por mayoría sale más barato como dice la sabiduría popular. ¿Quién se atrevería a cuestionar semejante filosofía? ¿Usted, amigo lector?

Xalapa, Ver. 27 de enero de 2008
vinorey@gmail.com


Observador Ciudadano Tu página de inicio

LA RENTABILIDAD DE LAS DADIVAS


Avelino Reyes Pech



Durante el presente fin de semana, la fracción parlamentaria que en los últimos siete años ha fortalecido a su partido con la inspiración de Agustín Lara “vende caro tu amor”, ha enviado a sus sufridos legisladores federales a relajarse en uno de los paraísos turísticos nacionales a fin de que se mantengan inspirados durante una reunión que empieza el lunes. Parece que como nuestros abnegados representantes populares apenas perciben como ingreso el salario mínimo supongo que como muchos de sus representados, su virtuoso líder no tuvo más remedio que “negociar” para que parte del dinero de los causantes fiscales cautivos sirvan para alquilar en “hotel exclusivo 130 cuartos con la suite presidencia, cuyos lujos se cargará al erario” es decir, a dinero ajeno a los emolumentos que con gota gorda merece los talentosos diputados.


La nota reproducida en la prensa local dice mucho más cualquier retórica partidista. La política y “los políticos profesionales” se empeñan en fortalecer con sus actos, los argumentos de sus críticos quienes sostienen que los legisladores no pasan de ser sólo una carga onerosa para los intereses y el patrimonio de la sociedad; un grupo sin la menor autoridad moral y empeñados pregoneros del útil proverbio “hágase la voluntad de dios en la milpa de mi compadre” o lo que es lo mismo “no me den, póngame donde hay”


Cuando Aguilar Camín habla de la sociedad peticionaria y del pedagogo del ciudadano peticionario afirma de ambas cosas como sobrevivencia de la vieja sociedad colonial en donde en lugar de gobierno tenemos tutores que no necesitan rendir cuentas; mismos que a falta de ciudadanos tienen súbditos; que en lugar de ser administradores de lo público, son sus dueños. En este caso, el dinero del gobierno es público y por tanto se puede disponer de él sin responsabilidad real. Cuando mucho se cubren formas legaloides ad hoc pero con propósitos y destinos inconfesables.


Al mismo tiempo, los pedagogos del ciudadano peticionario han encontrado en la miseria económica y cultural de la población la rentabilidad que no han logrado obtener nuestros nunca bien ponderados banqueros: vivir de la renta de los recursos ajenos. El procedimiento es simple: hacer una sociedad pobre porque la pobreza es la vía para corromper la política. Después de todo es más barato mantener la práctica asistencialista que generar estructuras para elevar las condiciones de subsistencia popular; es menos riesgoso obtener fotografías y pagar inserciones periodísticas con imágenes repartiendo dádivas que crear comunidades autónomas de gestión de soluciones permanentes.


Por eso cada vez son más caros los votos electorales; por eso cada vez son más onerosas las campañas políticas; por eso los partidos políticos se tornan menos necesarios. El camino trazado por los representantes políticos ha mantenido un status tal en donde como decía el autor citado “la influencia, no la ley” es la regla. El cargo es lo de menos, el partido donde se milite no es importante; el interés se cifra en cómo hacer rentables las dádivas como procedimiento político. No es casualidad por eso el canibalismo que se practica al interior de los grupos políticos para obtener un cargo público y que las instancias de combatir el crimen y la inseguridad se nutran de defecciones oficiales y morales. El objeto es fácilmente intuitivo; se trata de mantener la pobreza y la despolitización de la sociedad para que se conserve la necesidad de la dádiva y poder sembrar la corrupción del ejercicio político.


Mientras en Cancún hay fasto, boato, suntuosidad, ostentación de los diputados y sus familiares, los mineros, los ejidatarios, los policías de tránsito y los confinados a las oficinas públicas y privadas sobreviven los rigores de los precios de la llamada canasta básica que en realidad ni es canasta ni llega a básica. El país sigue su marcha con empresarios ricos y empresas pobres; funcionarios y representantes políticos de vida principesca y población en la miseria.


Xalapa, Ver. 20 de enero de 2008
vinorey@gmail.com

Observador Ciudadano Tu página de inicio

LOS MEXICANOS Y EL PAIS DE LAS MARAVILAS

Avelino Reyes Pech


Los empresarios podrán invertir en educación, pero no se trata de privatización. En esta nota que un medio local dio el carácter de principal de primera plana, el Señor Secretario de Educación de Veracruz soslaya el verdadero nombre de esa tentación lo cual no es sorpresa desde que los especialistas se pusieron al servicio del poder económico mundial. Con el Tratado de Libre Comercio se han empobrecido los campesinos y agricultores, pero las autoridades federales aseguran que México se ha beneficiado con ese Tratado en 14 años de vigencia y que es un tema intocable gracias a que muchos de los líderes campesinos que ahora hacen como que protestan parodian la canción pues “no estaban muertos, andaban de parranda” priista y por esa razón no tuvieron voz cuando un Presidente sólo preocupado por su imagen de modernista comprometió a México con el leonino tratado. El Sr. Calderón defiende capital privado en los recursos de la nación, el petróleo, porque como decía yo en una de mis colaboraciones, la majestad adorada hoy es el capital especulativo el encargado del poder ejecutivo federal está a su swervicio. Representantes de nuestro Estado laico sin pudor alguno se dejan retratar precisamente con políticos investidos como obispos de la iglesia católica sin más necesidad ni explicación que el menosprecio a nuestra historia nacional y la utilidad personal. Más de 60 ayuntamientos veracruzanos fueron desvalijados por ediles que dejaron el cargo por término constitucional porque saben que las leyes están hechas y peor interpretadas en beneficio de quienes llegan a los cargos públicos. Las autoridades educativas tienen un invierno y los maestros y padres de familia otro y por eso la hora de entrada a las escuelas se convirtió en comparsa previa a la semana del carnaval jarocho, o quizás no tanto, sino una muestra de que en ese campo “cada quien atiende su juego”. La legislatura de Veracruz integra una comisión para visitar mercados populares como ocurrencia para frenar alzas de precios de pequeños comerciantes mientras las grandes cadenas de tiendas no figuran en la agenda de los legisladores. El sindicato de PEMEX recibirá más de 135 millones de pesos para festejos tal vez para demostrar que en la industria petrolera que sostiene los gastos del gobierno hace falta dinero y hay que buscarlo entre los capitanes de la empresa privada. Los jilgueros de los monopolios radiotelevisivos defienden la libertad de expresión para manipular las campañas políticas mientras cierran sus puertas a los periodistas que hacen uso de esa libertad. Un rector es exhibido por cobrar en un mes lo que un mortal trabajador de otros servicios y de la propia universidad no ganaría en un año y quienes aprobaron ese sueldo se escudan en el silencio cómplice. Y aparte de esas noticias, los mexicanos vivimos en un mundo donde nada pasa


No cabe duda que los mexicanos vivimos en el país de las maravillas aunque sin la Alicia del cuento. Por algo el recientemente galardonado Fernando del Paso en su representativa obra del siglo pasado, Noticias del Imperio pone en boca de uno de los principales personajes: “en México además del caos, se veneraba a la nada, una nada de piedra. . .” y que Luis Spota en una de sus amenas novelas da vida al personaje europeo que descubre “Casi el Paraíso”


Xalapa, Ver. 13 de enero de 2008
vinorey@gmail.com


Suscríbete a nuestro Sistema Informativo,

Envia un mail con la palabra SUSCRIPCION,

(Suscribete aquí) Recibirás la información mas relevante de los acontecimientos que harán historia y tu podrás enterarte antes que nadie.









Gobernantes