Bien sea por tradición o por convicción, el Gobierno del Estado y la Secretaría de Educación de Veracruz organizaron durante este mes de mayo, nutrido de efemérides, dos importantes actos para expresar en nombre de la sociedad el reconocimiento a la labor muchas veces callada y no pocas también incomprendida del magisterio de esta entidad de noble tradición pedagógica.
El día 14, como cada “Día del Maestro” pero ahora en la ciudad de Veracruz, contando con la agitada y popularizada asistencia del Lic. Fidel Herrera Beltrán, fueron objeto de menciones y premios las maestras y maestros que cumplieron 30, 40 ó más años de haber ingresado a la responsabilidad docente y en consecuencia servir a lo más prometedor de la comunidad: las niñas, niños y jóvenes veracruzanos.
Poco más de una semana después, el pasado 23, también fueron galardonados los mentores que mediante una demostración de excelencia pedagógica y de práctica educativa ameritaron alguno de los tres primeros lugares que el Programa de Carrera Magisterial premia como parte de un sistema de promoción horizontal implementado desde 1993 en donde los docentes tienen la posibilidad de obtener estímulos y promociones escalafonarios y salariales por su constante y sobresaliente desempeño profesional.
En el primer caso, además del gobernador Herrera Beltrán, hizo uso de la palabra el dirigente Gaudencio Hernández Burgos de la Sección 32 del SNTE sin que hasta la fecha se conozca alguna razón o justificación por no incluir en la lista de oradores al líder de la “hermana” Sección 56 que encabeza el “hermano de lucha” Ernesto Callejas Briones quien con frecuencia considera la necesidad de explicar que no lo ligan vínculos familiares ni compromisos personales con el Profesor Juan Nicolás Callejas líder moral de la citada Sección 32 y que su representación corresponde a instancias autónomas respecto de la primera en nomenclatura.
En el acto de premiación del día 23, la Maestra Xóchitl A. Osorio Martínez, Subsecretaria de Educación Básica, llevó la representación del Gobernador y del Secretario de Educación. Al hacer uso de la palabra para felicitar a las maestras y maestros y exaltar su ejemplar y premiada labor, la funcionaria fue sobria, breve y conceptual como acostumbra comportarse en su alto cargo y al tipo de ceremonia pues al parecer quiso demostrar que si bien el momento ameritaba la felicidad de homenajeados y la satisfacción de las autoridades, era importante cuidar su naturaleza y propósito para no desviar sus intenciones: hacer público el reconocimiento del Estado al ejemplar sentido de una responsabilidad profesional.
Al asistir como testigos de honor miembros y dirigentes de las dos organizaciones gremiales que integran la comisión paritaria del Programa que dictamina el otorgamiento de los premios, fue notoria la existencia de dos perspectivas, dos estilos y dos prioridades sindicales y por tanto, dos tipos de discurso sobre un mismo acontecer.
Mientras el Profesor Hernández Burgos de la Sección 32 en su intervención hizo apología de la organización gremial que representa y convocó a la unidad política en torno al líder moral de esa Sección, el Profesor Ernesto Callejas Briones de la Sección 56 quien por razones de agenda –según se explicó – no pudo estar presente, envió por conducto de uno de sus asesores en asuntos pedagógicos un mensaje a sus compañeros premiados. En dicho mensaje, enfatizó la visión gremial sobre los problemas educativos de hoy y de mañana al mismo tiempo que se solidarizó con las preocupaciones sociales sobre el rumbo filosófico en que se debe encuadrar la reforma educativa que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, su sindicato, impulsa junto con el gobierno de la república haciendo énfasis en que “en la sociedad, como en la naturaleza física, nada es para siempre” y por tanto, para trascender hay que transformar.
A pesar de que en el mensaje enviado por el maestro Callejas Briones afirmó que ambas Secciones Sindicales tienen en común origen y naturaleza, quedó de manifiesto que no comparten enfoques ni preocupaciones. Por tanto, frente a estas diferentes actitudes vale la pena preguntar y preguntarse ¿qué esperaban los educadores motivo del homenaje en el escenario que en su honor se estaba realizando? ¿Qué discurso y qué tema ocupan sus expectativas y que perspectivas esperan de quienes los representan? ¿qué opinarán de estas manifestaciones y de este tipo de ceremonias?
Siendo Secretario de Educación Pública el Dr. Don Jaime Torrres Bodet, en histórica pieza oratoria definió “el tipo de mexicano” que la educación debe formar. Valdría la pena traspolar las circunstancias y en consecuencia plantear la interrogativa ¿qué tipo de liderazgo deben tener los maestros de hoy para el país de hoy y también de mañana?
Xalapa, Ver. 25 de mayo de 2008.
vinorey@gmail.com